domingo, 31 de mayo de 2015

HOMOSEXUALIDAD : ¿ COMPORTAMIENTO INNATO O ADQUIRIDO ?

La epigenética y etoecología enfrentadas sobre la causa de la homosexualidad.Los científicos siguen obviando el peso específico del genoma humano, cuando observamos las últimas conclusiones de la comisión investigadora en epigenética NIMBioS (National Institute for Mathematical and Biological Synthesis) aparecidas recientemente en “The Quarterly Review of Biology” de la Universidad de Chicago en Estados Unidos cuyas falsas argumentaciones apuntan a que la homosexualidad tiene base en el genoma humano.No obstante, por una suerte de falacia metodológica afirman haber determinado factores hereditarios como causantes primarios sin determinar el gen homosexual relegando la acción de los desencadenantes ambientales a meros aspectos de segundo orden, porque lo que pretenden es argumentar con una falaz demostración que la homosexualidad forma parte de la naturaleza humana para dejar de considerarla una enfermedad.De este modo, observamos que la ciencia sigue en su interés por hacer prevalecer falsos argumentos científicos con el fin de justificar determinados comportamientos que no se encuentran en el genoma humano, siendo que ya está demostrado hace décadas y a través de los estudios etoecológicos que la aparición de las conductas homosexuales tienen su explicación en el fenoma humano por causa de un desequilibrio entre factores reguladores del medio ambiente, por los cuales se ha considerado que la homosexualidad es una enfermedad.La teoría de los desencadenantes ambientales frente a la invalidez de los marcadores genéticos.La teoría de los marcadores genéticos afirmada por el National Institute for Mathematical and Biological Synthesis – NIMBioS para validar la hipótesis de la homosexualidad como comportamiento innato o genotípico del ser humano no contribuye con sus argumentos a demostrar la existencia del gen homosexual.Por lo contrario, la falta de pruebas epigenéticas refuerza la teoría de los desencadenantes ambientalesexpuesta por los estudios etoecológicos, como es el caso del trabajo de docencia e investigación dirigido por el famoso primatólogo, Dr. Jorge Sabater Pí, y desarrollado por J.M. Amenós & J.J. Tharrats en una comunidad de babuinos sagrados (hamadryas y anubis) que viene a demostrar en primates que los patrones de conducta homosexual son fenotípicos o adquiridos.Un estudio etológico y espacial con variables ambientales demuestra la invalidez de la epigenética para el estudio de la homosexualidad porque aporta desde el campo de la etoecología y con una batería de pruebas de decisión estadística en grado de fiabilidad y validez predictiva, la demostración de que aparece en situaciones de hacinamiento en cautiverio, es decir, por un desequilibrio en los factores ambientales de estabilidad y regulación del comportamiento que por causa de altos niveles de tensión social producen conductas anómalas y conflictivas que no se observan en estado de libertad.Para citar : J. M. Amenós & J.J. Tharrats. Un estudio etológico y espacial con variables ambientales. Ier. CNE – Congreso Nacional de Etología y Psicología Comparada (16-18 octubre 2008). Universidad de Chile. En Cuadernos de Psicología, núm. 8 (2), 1984. Universidad Autónoma de Bellaterra (Barcelona). España.

martes, 26 de mayo de 2015

¿Qué nos atrae del poder?

¿Qué nos atrae del poder?

Tener mucho poder implica tener mucha responsabilidad”. Al menos, esto es lo que le decía el tío de Spiderman al nuevo superhéroe.
En un reciente estudio desarrollado por Kai Sassenberg y sus colegas en Alemania, se concluye que las personas se sienten más atraídas por el poder cuando lo perciben como una oportunidad que cuando lo perciben como una responsabilidad.
Parece lógico, ¿o no? Influenciar a los demás apenas sin pretenderlo y ser capaces de sentir que lo que decimos despierta admiración es algo difícil de rechazar. Nos produce una sensación tan placentera que la consabida letanía “la erótica del poder” adquiere un significado muy concreto en aquellas personas que lo experimentan, aunque sea por unos instantes.
Resulta muy difícil abstraerse de esa sensación de control que siente la estrella del rock cuando aparece en un escenario y el público irrumpe en aplausos, gritos, sollozos y demás. Experimentar esto de forma continuada puede llevar al individuo a creerse superior o, lo que es peor, sentir que los demás, aquellos sobre los que tenemos poder, son inferiores.
Las pataletas de la estrella cuando no le traen el agua de la marca que deseaba o la sorpresa del político o famosillo que no es reconocido por la calle son claros ejemplos de la influencia que tiene el poder sobre la persona. De alguna manera, parece que hablamos de un proceso de dependencia.
Si el poder es más atractivo cuando se construye como una oportunidad derivada de la sensación que produce en quien lo ostenta de tener la posibilidad de hacer prácticamente lo que quiere, de ser imparable, como en algún momento se percibe a sí mismo el superhéroe anteriormente señalado.
La segunda parte del consejo que le proporciona su tío aparece a kilómetros de distancia emocional. La frase podría quedar entonces en “a medida que adquieres más poder tienes… ¡más poder!”.
La importancia que se da a la oportunidad crea un ciclo destructivo, ya que aquellos que obtienen oportunidades a medida que acumulan poder se van distanciando más y más de la responsabilidad, consiguiendo, de alguna manera, sentir que no tienen ninguna o poca, incluso aunque éste fuera su primer objetivo.
La influencia de este modelo de oportunidad frente al de responsabilidad es contagiosa. La presencia en los medios de comunicación de personas centradas en construir una marca personal o tratar de obtener más poder por encima de aquellas personas que utilizan su poder para apoyar las libertades civiles o ayudar a aquellos que lo necesitan, encandila de tal manera que, en los últimos años, hemos vivido el advenimiento de multitud de plataformas que, lejos de propiciar el poder como consecuencia de un esfuerzo personal, han catapultado a la fama –y, por ende, al poder- a todo tipo de personajes cuyos méritos son difícilmente clasificables.

¿Una cosa lleva a la otra?

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La comprensión de la influencia que algunas personas pueden tener sobre nosotros y cómo llega a manipularnos y a manipular a los demás exige un enfoque crítico y creativo.
Para poder entender el poder que algunas personas adquieren, nos encontramos con un curioso mecanismo psicológico, el “efecto halo”, por el cual, a determinadas personas que son relevantes en un ámbito se le suponen muchas otras características que, a menudo, no poseen.
El efecto halo es un clásico de la psicología social. Las evaluaciones globales acerca de alguien (“es agradable”) derivan en juicios específicos acerca de rasgos específicos (es inteligente).
De esta forma, encontramos que a políticos, artistas o personajes públicos les asignamos virtudes o conocimientos que es muy probable no respondan a la realidad. Si son atractivos asumimos que son inteligentes, amistosos o juiciosos. Esto ocurre aunque tengamos evidencias de lo contrario.
Los políticos utilizan el efecto halo tratando de aparentar calidez y cercanía, sin que realmente estén transmitiendo nada. Tendemos a pensar que sus políticas serán buenas porque parecen buenas personas.
Deberíamos tener la posibilidad de revertir este proceso que nos ha llevado a una conclusión errónea, especialmente cuando comprobamos que el actor agradable no es tan inteligente como pensábamos. Perono es tan sencillo que lo consigamos.
El término “efecto halo” fue acuñado por Thorndike en el año 1920 a partir de sus investigaciones en el ejército. Thorndike observó la tendencia de los oficiales a atribuir una serie de características positivas a sus superiores a partir de una sola cualidad o a valorarlos negativamente a partir de un único defecto.
En los años 70, Nisbett y Wilson realizaron un experimento en el que mostraron un profesor dando sus clases a dos grupos diferentes de estudiantes. En un video, el profesor se mostraba autoritario y distante; en el otro se comportaba de manera cordial y afable.
Los estudiantes calificaron al primero como una persona atractiva, mientras que los que lo vieron “en negativo” lo describieron como poco agraciado.
Lo verdaderamente curioso fue que los estudiantes consideraron que la actitud del profesor no estaba incidiendo en cómo evaluaban su atractivo físico.
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martes, 31 de marzo de 2015

Fisiologia Sensorial

INTRODUCCIÓN

¿Cómo se organiza la entrada sensorial y se convierten las diferentes energías en un lenguaje entendible y discriminado para el sistema nervioso?

Las energías cambiantes captadas por nuestro organismo y utilizadas por el SNC, se denominan ESTÍMULOS SENSORIALES. La organización corporal sensorial destinada a captar y transmitir al SNC un estímulo sensorial se denomina SISTEMA SENSORIAL y define UNA MODALIDAD SENSORIAL (sensación  subjetiva específica). En cada modalidad se definen cuatro dimensiones: Intensidad, Cualidad (diferencias en la naturaleza de la modalidad: ver, oír; y dentro de ver: rojo, azul, etc.), Temporal, Extensión (localización). (Ver modalidades sensoriales)

En cada modalidad sensorial un organismo procesa la información sensorial específica del medio gracias a dos estructuras: un ÓRGANO RECEPTOR Y SU VÍA DE TRANSMISIÓN Y LA REGIÓN SENSORIAL DEL SNC destino de dicha información. La sensación por tanto, hace referencia a la manera cómo nuestros receptores sensoriales y el sistema nervioso representan físicamente nuestro ambiente externo. La experiencia del sujeto define la interpretación de ese estímulo, asociándolo con otros y en la dimensión afectiva, para obtener la PERCEPCIÓN [1] del estímulo. La percepción es por tanto, un proceso a partir del cual se organiza e interpreta la información sensorial en unidades significativas. La persona, como ser propositivo, busca y estructura sus percepciones implicando a la vez procesos cognitivos (pensamientos), afectivos (emociones), interpretativos (significados) y evaluativos (actitudes, apreciaciones) que se asocian a estas percepciones (Ittelson, 1978).

Las sensaciones también pueden ser mixtas, cuando se integran informaciones procedentes de distintos sistemas sensoriales. Por ejemplo, la sensación del color rojo y la sensación de calor nos pueden dar una percepción de que el color rojo es caliente. E incluso puede definir una conducta en el sentido de que cuando algo se quema se produce calor intenso que normalmente viene acompañado por llamas de color rojizo lo cual puede ser peligroso para mi supervivencia. Así, si observo llamas de color rojizo es muy probable que sea un incendio y debo actuar en consecuencia.

Según el diseño presentado respecto a un sistema sensorial, hay una parte que puede ser abordado con técnicas fisiológicas de estudio obteniéndose datos objetivos respecto a las características de la señal, del órgano receptor, mecanismos de transducción, vías de conducción y procesado central. Toda esta parte se denomina FISIOLOGÍA SENSORIAL OBJETIVA. La otra parte, la dimensión subjetiva de la interpretación de las señales no pueden ser abordadas, por el momento, por estas técnicas fisiológicas, sino más bien por técnicas psicofisiológicas, denominándose a esta parte la FISIOLOGÍA SENSORIAL SUBJETIVA.

FISIOLOGÍA SENSORIAL OBJETIVA

En ésta vamos a estudiar el estímulo sensorial, sus tipos y características y las propiedades de la modalidad sensorial, que aunque específica todas ellas comparten las mismas propiedades que son: la cualidad (define la sensación subjetiva del estímulo), la intensidad (del estímulo), la temporalidad (su comportamiento temporal) y la especialidad (espacio sensor que abarca). Así como los mecanismos de la transducción de la energía estimular en señales bioeléctricas.

EL ESTÍMULO SENSORIAL

Tipos de estímulos:

Los estímulos que pueden ser captados por los órganos sensoriales del ser humano pueden clasificarse, de acuerdo a su naturaleza, en dos grandes grupos: FÍSICOS Y QUÍMICOS. Ambos en una estrecha franja de sus posibilidades. (figura)

Los físicos se clasifican en MECÁNICOS, CINÉTICOS, ELECTROMAGNÉTICOS Y TÉRMICOS.

Los químicos, según el compuesto.

ESTÍMULO ADECUADO: La mínima energía necesaria para excitar al órgano sensorial correspondiente. (figura)

UMBRAL DEL ESTÍMULO: A la hora de analizar el estímulo mínimo es decir, el umbral de estimulación, nos encontramos con dos tipos diferentes. El umbral fisiológico que consiste en la menor intensidad del estímulo suficiente para evocar en el órgano receptor una señal bioeléctrica. Y el umbral psicofísico que consiste en la mínima intensidad de un estímulo que es percibido por el sujeto. Lógicamente este último umbral está sujeto a variaciones en función del estado del SNC y las condiciones del experimento, no obstante existen unos valores normalizados. Dentro del umbral psicofísico tenemos el umbral absoluto es decir, el que determina sensación o no; y el umbral diferencial, el que determina el límite entre sensaciones (ejemplo: la separación de dulce a insípido en una muestra de dosis de azúcar). Si la magnitud del estímulo es demasiado débil, no produce una respuesta de detección, se dice que la magnitud del estímulo es subumbral o subliminal; al contrario, los que superan el umbral, se denominan supraumbrales o supraliminales.

MODALIDAD SENSORIAL: ÓRGANOS SENSORIALES (figura)

Cada sistema sensorial puede presentar un tipo específico de órgano sensorial, entendiéndose por tal a la estructura capaz de englobar a un conjunto de dispositivos receptores, condensando, filtrando, matizando o potenciando el estímulo específico, transformando la energía estimular en señal biolélectrica.

La ESTRUCTURA RECEPTORA (en algunos casos órgano receptor) está especializada en transformar la energía estimulante específica en señales bioeléctricas. Como característica de éstas estructuras están la especificidad al estímulo adecuado y la especificidad en la sensación subjetiva primaria que provocan. Esta última fue definida por J. Müller en 1840 por la ley de las energías nerviosas específicas que dice: “que el tipo de sensación no está determinado por el estímulo, sino por el tipo de órgano sensorial estimulado”. Esta ley define la CUALIDAD de la modalidad sensorial. Significa que un estímulo no específico para un órgano sensorial determinado, si es suficientemente intenso (supraumbral) puede determinar una sensación acorde con el órgano sensorial estimulado y no acorde con el tipo de estímulo utilizado.

La estructura receptora u órgano receptor puede estar compuesto por una serie de elementos (figura) como: el SENSOR o RECEPTOR que puede ser una célula especializada (o parte de ella) que se le conoce como RECEPTOR SENSORIAL SECUNDARIO, o bien una sección especializada de la membrana de una fibra sensorial [2], que se denomina RECEPTOR SENSORIAL PRIMARO. Además, en algunos órganos sensoriales se pueden observar ESTRUCTURAS ACCESORIAS que sirven para proteger a los sensores y para localizar, filtrar, potenciar o focalizar el estímulo. (Ver ejemplos).

Otro elemento del órgano sensorial de un sistema sensorial son las NEURONAS SENSORIALES DE PRIMER ORDEN, cuyas fibras sensoriales aferentes están en íntimo contacto con los sensores. Esta disposición da lugar a que muchos autores denominen a la neurona sensorial de primer orden, con todas sus ramificaciones a sus órganos sensoriales como UNIDAD SENSORIAL.

CLASIFICACIÓN DE LOS SENSORES (figura)

Se puede realizar de acuerdo a dos criterios. De acuerdo con Sherrington se pueden clasificar en función del origen del estímulo: EXTEROCEPTORES: localizados en la mucosa y superficie externa del organismo; y PROPIOCEPTORES, que nos informan de las modificaciones de nuestro propio cuerpo (musculares, tendones y articulaciones); TELECEPTORES que detectan estímulos distantes (visión, audición, olfato); INTEROCEPTORES O VISCEROCEPTORES que responden a estímulos internos.

De acuerdo con Mountcastle la clasificación se puede hacer atendiendo al tipo de energía del estímulo adecuado (tabla). También se podría hacer por la modalidad sensorial aunque en esta última no tenemos en cuenta algunos tipos de sensores que no producen sensación consciente.

Según el tipo de energía estímulo pueden ser: QUIMIORRECEPTORES, que detectan los estímulos químicos externos e internos (p.e. papilas gustativas, epitelio olfativo, cuerpos carotídeos y aórticos, etc. FOTORRECEPTORES, como los bastones y conos de la retina ocular. TERMORRECEPTORES, que responden al calor y al frío. MECANORRECEPTORES, estimulados por la deformación mecánica de la membrana celular en la que se localiza el receptor, por ejemplo tacto y presión en la piel, células pilosas del oído interno, etc. NOCICEPTORES, receptores del dolor que presentan un alto umbral, aunque algunos receptores de los anteriores también pueden estar implicados en el dolor cuando el estímulo es intenso y prolongado.

De acuerdo al tipo de información sensitiva que se envía al cerebro se clasifican como: PROPIOCEPTORES, envían información relativa a la posición del cuerpo, permitiendo el control fino de los movimientos esqueléticos. (husos musculares, órgano tendinoso de Golgi, receptores articulares, etc.). CUTÁNEOS, son los receptores del tacto y la presión, del calor y el frío y los del dolor. Y los SENTIDOS ESPECIALES como el de la visión, audición y equilibrio.

MECANISMO DE TRANSDUCCIÓN DEL ESTÍMULO: POTENCIAL SENSOR (figura)

Todos los tipos de receptores sensoriales comparten una propiedad y es que transduccen los cambios de energía estimular en señales bioeléctricas.

La transducción consiste en un cambio pasivo del potencial de membrana del sensor, debido a cambios de la permeabilidad de la misma, ocasionados por la interacción del estímulo con la zona sensora. Este cambio de potencial de membrana se denomina en general POTENCIAL SENSOR, sin embargo clásicamente se ha diferenciado según proceda de una célula sensorial POTENCIAL RECEPTOR, o de una región sensora de una terminación nerviosa sensorial aferente: POTENCIAL GENERADOR.
Los mecanismos implicados en la generación del potencial sensor pueden ser:
-          Deformación mecánica del sensor, que supone cambios en la permeabilidad.
-          Presencia de sustancias químicas ante la membrana sensora y modificación de la dinámica de los canales iónicos.
-          Cambios en la temperatura de la región sensora que afectan a la permeabilidad de la membrana.
-          Efecto directo o indirecto de la radiación electromagnética sobre la permeabilidad de la región sensora.

Como puede apreciarse en todos los eventos el mecanismo transductor primario se basa en el cambio de la permeabilidad en la superficie sensora, modificándose la conductancia de los distintos iones implicados en el mantenimiento del potencial de membrana (Vm).

PROPIEDADES:

El potencial sensor es un potencial local que se propaga electrotónicamente a lo largo de la membrana.

El potencial sensor es una respuesta graduada, cuya amplitud refleja la amplitud del estímulo.

En los receptores de primer orden, los potenciales sensores se producen en el mismo terminal nervioso y no en las células accesorias.

Los potenciales sensores se pueden sumar temporal y especialmente. (Ej. Dos estímulos débiles aplicados simultáneamente o dos estímulos débiles aplicados sucesivamente en el tiempo).

En algunos casos la respuesta sensora puede servir como amplificador del estímulo. (Ej: un cuanto de luz puede producir en un solo bastón de la retina un potencial sensor suficientemente grande como para estimular a las células ganglionares).

TRANSFORMACIÓN DEL POTENCIAL SENSOR EN POTENCIAL DE ACCIÓN (figura)

El siguiente paso a la generación del potencial sensor es su transformación en potenciales de acción, lo cual se realiza en el primer nodo de Ranvier (para las fibras mielínicas), una vez se alcanza el umbral de excitabilidad de la fibra. Sin embargo en los receptores sensoriales secundarios la transformación del potencial sensor en potenciales activos se realiza en la conexión sináptica primera, donde el potencial postsináptico puede considerarse como el potencial sensor.

CODIFICACIÓN DE LA AMPLITUD DEL ESTÍMULO (figura)

Se realiza por:

- Variación en la frecuencia de disparo proporcional a la intensidad del estimulo. (figura)
- Por reclutamiento de receptores y unidades sensoriales.

La ecuación que define el primer punto es de tipo exponencial: F = a.Sn [3], donde F es frecuencia de disparo, a una constante de proporcionalidad; S la intensidad del estímulo n <1. Ésta se hace lineal cuando aplicamos a la relación el logaritmo decimal (logF = loga + n logS).

En esta relación podemos observar la existencia de un umbral característico donde a iguales incrementos de la intensidad estimular los cambios son mayores cuando el estímulo es débil que cuando es fuerte (diferentes pendientes), lo que significa que es más fácil discriminar con estímulos débiles que con los fuertes. Por otro lado, se puede observar un techo o meseta en la relación, determinado por el límite máximo de descarga de una fibra (el límite máximo está en 1400 pulsos/s y pocas son capaces de mantener frecuencias de 400 pulsos/s durante un tiempo).

La segunda forma de codificación se basa en el reclutamiento de sensores y de unidades sensoriales en un mismo sistema sensorial, a medida que aumenta la intensidad del estimulo. Si dicho aumento afecta a una única unidad sensorial, su intensidad se traduce en aumento del número de potenciales de acción, pero cuando la intensidad del estímulo afecta a otras unidades sensoriales, aumenta también el número de unidades sensoriales activas, sinónimo para las áreas sensoriales centrales de mayor intensidad estimular.

CODIFICACIÓN TEMPORAL DE LA SEÑAL (figura)

Como se ha visto, ante un estímulo se produce un potencial sensor proporcional y si éste supera su umbral se generan potenciales activos proporcionales en número a la intensidad o amplitud del estímulo. Cuando se observa un disparo continuo con aumento de la frecuencia al inicio del estímulo y disminución de la misma al final del mismo, seguida de una disminución (no silente) al mantenerse constante el estimulo o desaparecer, la respuesta se conoce como TÓNICA O DE ADAPTACIÓN LENTA O INCOMPLETA. Mide cambios estimulares y da información de la constancia del mismo. Pero normalmente las fibras sensoriales presentan lo que se denomina ADAPTACIÓN o ACOMODACIÓN [4] RÁPIDA Y COMPLETA es decir, ante variaciones de la intensidad del estimulo, se produce un incremento en la frecuencia de disparo mientras dura la variación, pero mientras se mantiene constante el estimulo se produce una respuesta silente en la fibra sensorial. A estas fibras se les denomina FÁSICAS y miden la VELOCIDAD del cambio. La ecuación que la define es F = a(dS/dt)n. Este tipo de  respuesta es un mecanismo diseñado para evitar la sobrecarga sensorial es decir, evita la sobrecarga de información sensorial central frente a un estímulo mantenido en el tiempo, pero si da información del cambio.

En la respuesta fásica se puede observar diferentes comportamientos. Cuando se produce un incremento de la frecuencia de disparo durante el comienzo del cambio de la intensidad estimular se dice que es una respuesta FÁSICA TIPO ON, y mide el comienzo del cambio.

Cuando durante una respuesta silente se observa un incremento de la frecuencia de disparo (un brote) al desaparecer el estimulo la respuesta es FÁSICA TIPO OFF y mide el final del estímulo.

Cuando se observa un brote de frecuencia al iniciar el estimulo, una fase silente durante la constancia del estímulo y un brote de disparo cuando finaliza el estimulo, la respuesta es FÁSICA TIPO OFF-ON y mide cambios en el estimulo.

Los cambios rápidos se denominan respuestas dinámicas y los lentos respuestas estáticas.

Las causas de esta adaptación hay qua buscarlas en:
a) las características de las estructuras accesorias; (Ver ejemplo: corpúsculo de Pacini [5] (figura)). Otro ejemplo sería la constricción pupilar provocada por la presencia de luz intensa (de tipo reflejo: retroalimentada)
b) los propios sensores (por ejemplo en las células sensoriales de la retina mediante una disminución en la cantidad disponible de pigmentos) , y
c) la fatigabilidad de la fibra sensorial.
La respuesta fásica sirve para codificar la velocidad de cambio estimular y la respuesta tónica (lenta) sirve para medir tanto la velocidad de cambio como la magnitud del mismo.

CODIFICACIÓN ESPACIAL DEL ESTÍMULO (figura)

Se realiza en función del número de unidades sensoras activas y del CAMPO RECEPTOR PRIMARIO de cada una (área sensorial determinada por todas las terminales sensoriales de una unidad sensorial unidas a sus receptores) (neurona sensorial primaria). El diámetro del campo sensorial primario determina la capacidad de discriminación espacial, pero cuanto mas pequeño sea éste mayor número de unidades sensoriales llegarán (densidad de inervación) y en consecuencia mejor será da discriminación sensorial. Un ejemplo lo tenemos en la yema del dedo respecto al tórax. La yema del dedo tiene una gran densidad de aferencias dado que los campos son muy reducidos a diferencia de lo que ocurre en el tórax. Lógicamente la yema del dedo tiene una mayor importancia discriminatoria en el tacto que el tórax.

Una particularidad de este diseño es que las unidades señoriales pueden compartir en mayor o menor extensión campos receptivos primarios, generando áreas de solapamiento que favorecen aún más la discriminación espacial.

TRANSMISIÓN CENTRAL DE LAS SEÑALES SENSORIALES

Dependiendo de la importancia de la información sensorial así serán las características de las fibras que lleven dicha información al SNC. Una información importante requiere fibras que conduzcan muy rápidamente, por ejemplo la información de la posición del cuerpo en cada fracción de segundo durante una carrera. La velocidad de conducción [6] depende del diámetro de la fibra y de su mielinización. En la tabla se puede ver la clasificación de las fibras según diferentes criterios. En ésta se puede observar un amplio rango de diámetros de 0,2 a 20 um y un rango de velocidades de 0,5 a 120 m/s. Las fibras tipo A son las típicas fibras mielinizadas de los nervios espinales. Las fibras tipo C son las fibras no mielinizadas, muy pequeñas que conducen a baja velocidad. Constituyen más de la mitad de las fibras sensitivas en la mayor parte de los nervios periféricos y también todas las fibras postganglionares autonómicas. Más de los dos tercios de todas las fibras nerviosas de los nervios periféricos son fibras tipo C. Son responsables de la transmisión de una gran cantidad de información a baja velocidad pero con una gran economía de espacio.

Desde el punto de vista sensorial las fibras se clasifican en:
Grupo Ia (Aa): fibras provenientes de las terminaciones anuloespirales de los husos musculares.
Grupo Ib (Aa): fibras provenientes de los órganos tendinosos de Golgi.
Grupo II (Ab y Ay): fibras provenientes de los receptores cutáneos táctiles y de las terminaciones en ramillete de flores de los husos musculares.
Grupo III (Ad): fibras que transportan sensaciones de temperatura, tacto grosero y dolor por pinchazo.
Grupo IV (C): fibras no mielinizadas que transportan sensaciones de dolor, prurito, temperatura y tacto grosero.

VIAS SENSORIALES ESPECÍFICAS E INESPECÍFICAS (figura)

El primer relevo de la neurona sensorial primaria es la neurona secundaria que se encuentra ubicada en la médula espinal o tronco del encéfalo, a partir de ésta se forman los haces sensoriales que van a los centros superiores. Todos los sistemas sensoriales excepto el olfato, tienen un centro de relevo en el tálamo, el cual actúa como centro de filtraje hacia la corteza sensorial dejando pasar únicamente aquellas informaciones que merecen ser conscientes. Sin embargo, hay sujetos donde dicha información sensorial no es enviada a la zona sensorial cortical correspondiente, sino a otra área sensorial, por lo que un estímulo sensorial específico determina una sensación subjetiva y percepción diferente, lo que se denomina SINESTESIA (videos Redes Odisea). También es posible que se produzcan interconexiones entre diferentes áreas corticales sensoriales. Realmente aún no se conocen los mecanismos sinestésicos.

En esta cadena de neuronas sensoriales que se produce entre la primera sensorial y la última central cortical, se establecen múltiples conexiones gracias a los procesos de convergencia (por el cual una neurona recoge información de otras) y divergencia (por el cual una neurona manda colaterales a otras neuronas) que permite la creación de múltiples vías paralelas (transmisión en paralelo) que aseguran el funcionamiento del sistema sensorial.

En estas conexiones se establecen sinápsis inhibidoras que son esenciales para el buen funcionamiento del sistema, pues evitan la extensión desmedida de la excitación; reajustan la amplificación de la señal a través de inhibición por realimentación de los centros superiores; o permiten focalizar el estímulo por inhibición central y lateral en los centros de relevo.

Todo lo indicado anteriormente corresponde a lo que se conoce como sistema sensorial específico (comunica la ocurrencia de un estímulo). Pero todos los sistemas sensoriales mandan colaterales a otras cadenas neuronales que reciben información, a su vez, de otros sistemas sensoriales dando lugar a un sistema inespecífico o multimodal que forma el sistema reticular, implicado en la integración sensorial y la adaptación del comportamiento (comunican la importancia del estímulo dentro del contexto general).

En la progresión de la información sensorial se va produciendo una complejidad creciente. Así las neuronas centrales presentan un campo receptivo particular, en el sentido de que se crea un campo en el que el centro del mismo lleva información excitatoria mientras que la periferia lleva información inhibidora, debida a la conexión mediada por interneuronas inhibidoras entre la conexión primaria y siguientes, este tipo de inhibición se denomina INHIBICIÓN LATERAL[7]. Esta distribución es utilizada para resaltar determinados rasgos de la información sensorial, como por ejemplo aumentar el contraste.

MECANISMOS PARA LA ORGANIZACIÓN DE LA INFORMACIÓN SENSORIAL (figura)

En cada relevo de la información sensorial se genera una reorganización de la interacción entre las aferencias sensoriales y las neuronas de relevo. En cada región de relevo se definen dos campos: CAMPO ESTIMULADOR (neuronas del relevo influenciadas por las aferencias sensoriales de cada unidad sensorial). CAMPO RECEPTIVO (conjunto de aferencias sensoriales que llegan a una única neurona de relevo).

El CAMPO ESTIMULADOR se genera por la DIVERGENCIA de la información, que si se produce en el mismo tracto (específica) se genera una amplificación de la señal. Pero si afecta a diversas vías se genera una diversificación de la señal.

Según lo indicado en la zona de relevo de definen dos zonas: Una de descarga (número suficiente de terminales para despolarizar a las neuronas diana); otra de facilitación (número insuficiente de terminales para generar información, pero suficientes para cambiar el umbral).

El CAMPO RECEPTIVO viene definido por la propiedad de CONVERGENCIA que si es de una única fuente se denomina REFUERZO DE LA SEÑAL y si es de varias fuentes sería INTEGRACIÓN DE SEÑALES.

Con este diseño se define la propagación, dispersión y amplificación de la información, pero se pierde especificidad en la discriminación de señales, es decir se pierde CONTRASTE de la señal. Para evitarlo se introduce en cada relevo señales inhibitorias. Con ello se evita la extensión exagerada de la excitación; un retrocontrol inhibidor entre los distintos niveles de relevo y procedente de los centros superiores y un aumento del contraste (capacidad de discriminar entre dos estímulos muy cercanos) de la señal mediante la inhibición lateral (figura).

INICIO
[1] La percepción incluye la interpretación de esas sensaciones, dándoles significado y organización (Matlin y Foley 1996). La organización, interpretación, análisis e integración de los estímulos, implica la actividad no sólo de nuestros órganos sensoriales, sino también de nuestro cerebro (Feldman, 1999).
[2] En la actualidad se considera receptor a la porción de membrana bien de la célula, bien del terminal nervioso sensorial, capaz de reaccionar al estímulo adecuado.
[3] Esta ecuación se aproxima a la ecuación psicofísica de Stevens según la cual a proporciones iguales del aumento del estímulo corresponden proporciones iguales de aumento de la sensación. En esta ecuación el valor de n varía de un continuo sensorial a otro. La transformación logarítmica de esta ecuación permite la representación lineal de esta relación con pendiente igual al exponente.
[4] La acomodación se produce por un cambio gradual en el umbral de excitación provocado por una despolarización prolongada de la fibra que supone inactivación de canales de Na+.
[5] Terminal nervioso sensorial rodeado por una cápsula con características viscosas que actúa como filtro del estímulo. Así cuando este terminal se activa por una presión, se transmite la depresión a la región sensora produciendo un potencial sensor y si éste es suficiente, la correspondiente frecuencia de potenciales activos. Sin embargo, en cuestión de milisegundos se produce una redistribución del líquido capsular con lo que se consigue un reparto uniforme de la presión estimuladora, por lo que desaparece el estimulo y deja de producir activación. Cuando se retira el estimulo, se produce un nuevo reparto del líquido capsular que supone un nuevo estimulo y una respuesta activa, para volver nuevamente a un estado silente. Este es un ejemplo de una respuesta on-off en la que participa como elemento activo la estructura accesoria. Si eliminamos esta estructura se observa como cambia la respuesta del sensor.
[6] La velocidad de conducción depende del diámetro de la fibra y de su mielinización. Cuanto mayor diámetro tenga menor resistencia ofrecerá al paso de corriente pasiva es decir, menor es su constante de tiempo (menor tiempo de despolarización) y más larga es la constante de longitud (mayor distancia de propagación).
La mielinización incrementa la velocidad de conducción, dado que los cambios regenerativos de la membrana (potencial de acción) solo tienen que producirse en los puntos amielínicos (nodos de Ranvier), con lo que el tiempo necesario para cargar la capacitancia de la membrana disminuye considerablemente al confinarse solo a los nodos. En los segmentos internodales la corriente fluye casi a la velocidad de la luz, siendo mayor cuanto mayor sea el diámetro (corriente saltatoria).
[7]Para entender el mecanismo hay que tener en cuenta que en cada neurona el número de potenciales activadores que le llega se multiplica por tres y al resultado se le resta el número de potenciales inhibidores que le lleguen, siendo el resultado el número de potenciales que envía al siguiente nivel tanto activadores como inhibidores.

viernes, 13 de febrero de 2015

Inconciente Humano

El Inconsciente

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El ser humano está dividido, lo consciente sólo es una parte de un todo peculiar, llamado sujeto. La experiencia hipnótica nos da avisos sobre la existencia de campos más allá de la conciencia, se comprueba como los sujetos hipnotizados recuerdan cosas que en estado normal no recuerdan, lo cual indica que el consciente solo integra un limitado contenido de todos nuestros saberes.

Por otro lado, existen determinados actos psíquicos que no tienen explicación a través de lo consciente. Son actos como los sueños, actos fallidos, fobias, obsesiones, etc. Su explicación es difícil y resultan faltos de sentido…su sentido hay que buscarlo en otro sitio, en el inconsciente.

Si analizamos estos actos, comprobamos además como se resisten al conocimiento consciente, los sueños aparecen deformados, las fobias parecen irracionales, un lapsus una metedura de pata. En realidad, las causas que motivan estos actos están censuradas y reprimidas. Apelan a que algo estorba, a algo que establece un corte con lo conocido y que nos lleva a un mundo prohibido.

Gracias a la represión, se frena el desarrollo de las pulsiones (instintos) del hombre. Estas pulsiones chocan con las normas impuestas por la vida social. No es posible la satisfacción de todos los instintos y tiene lugar su contención, pero esto no quiere decir de ninguna manera que la necesidad haya desaparecido. La insatisfacción de los instintos suscita la aparición de una larga serie de efectos en la vida consciente, como son los actos fallidos, sueños y diversos productos patológicos (fobias, obsesiones, adicciones, etc.).

Veamos un ejemplo de las manifestaciones del inconsciente: una muchacha de 17 años tiene tics oculares y sufre desviación de los ojos hacia arriba, tiene sudoración y taquicardia. Acude a la consulta con su madre y manifiesta una gran angustia. Después de tres o cuatro entrevistas y ya con la madre fuera, la chica cuenta, no sin ciertas divagaciones, que su instituto era un sitio de "degenerados" y cuenta lo que le ocurrió hace tres meses (justo antes de que aparecieran los síntomas). Estando en clase, vio como dos pupitres a su derecha un muchacho se estaba masturbando.

Esta escena le perturbó de tal forma que al poco tiempo se tuvo que ausentar de clase por molestias tales como excesiva sudoración y trastornos estomacales. Muy conmovida, comenta que esto no se lo había dicho a su madre por vergüenza. Después de esta entrevista, desapareció la taquicardia y la sudoración, pero la desviación ocular y los tics permanecieron.

A lo largo de posteriores sesiones, se descubrió como el inconsciente estaba interfiriendo en su vida. Al mismo tiempo que repugnancia, esta escena había despertado en la chica excitación sexual, excitación que su consciente no podía permitir de acuerdo con su educación…pero su inconsciente y su edad no sabían de vida social. Es por ello, que surgió el conflicto y los síntomas. Apareció la desviación ocular como una forma de intentar evitar la escena traumática. Sus problemas oculares desaparecieron cuando ella fue consciente del sentido de sus síntomas.

Se puede concluir entonces, que más fuerzas misteriosas, el inconsciente contiene procesos tales como los reprimidos que si llegan a ser conscientes causarían conflictos al enfrentarse con las normas sociales y la propia moral.

El inconsciente

La primera de las aportaciones de Freud fue el descubrimiento de la existencia de procesos psíquicos inconscientes ordenados según leyes propias, distintas a las que gobiernan la experiencia consciente. En el ámbito inconsciente, pensamientos y sentimientos que se daban unidos se dividen o desplazan fuera de su contexto original; dos imágenes o ideas dispares pueden ser reunidas (condensadas) en una sola; los pensamientos pueden ser dramatizados formando imágenes, en vez de expresarse como conceptos abstractos, y ciertos objetos pueden ser sustituidos y representados simbólicamente por imágenes de otros, aun cuando el parecido entre el símbolo y lo simbolizado sea vago, o explicarse sólo por su coexistencia en momentos alejados del presente. Las leyes de la lógica, básicas en el pensamiento consciente, dejan de ejercer su dominio en el inconsciente.

Comprender cómo funcionan los procesos mentales inconscientes hizo posible la comprensión de fenómenos psíquicos previamente incomprensibles, como los sueños. A través del análisis de los procesos inconscientes, Freud vio que este estado servía para proteger el sueño (el reposo) del individuo contra los elementos perturbadores procedentes de deseos reprimidos, relacionados con las primeras experiencias del desarrollo que afloran en ese momento a la conciencia. Así, los deseos y pensamientos moralmente inaceptables, es decir, el `contenido latente' del sueño, se transforman en una experiencia consciente, aunque no inmediatamente comprensible, a veces absurda, denominada `contenido manifiesto'. El conocimiento de estos mecanismos inconscientes permite al analista invertir el proceso de elaboración onírica, por el que el contenido latente se transforma en el contenido manifiesto, accediendo a través de la interpretación de los sueños a su significado subyacente.

Junto a un inconsciente regido por el principio del placer y el deseo, con tendencia a la realización de éste, otro inconsciente en que lo temido se da como ocurriendo, en que las pesadillas de persecución dominan, en que la compulsión a la repetición de lo traumático es lo vigente. Inconsciente no del goce sino del horror, inconsciente no de realización del deseo sino del sujeto del displacer.

Junto a un inconsciente originado a partir de la exclusión de la conciencia de ciertas representaciones por estar en contradicción con las dominantes e idealizadas (represión secundaria), un inconsciente formado por aquello que nunca estuvo en la conciencia, producto de las identificaciones con los rasgos, fantasías y códigos
de los personajes significativos para el sujeto, así como resultado de las interacciones con esos personajes que quedan inscritas como memoria procedimental y no como relatos o narraciones inconscientes capaces de ser
recordadas.

Junto a un inconsciente cuyos contenidos reprimidos pugnan por salir, un inconsciente que ha sido desactivado, debilitada la fuerza de sus representaciones, consecuencia de lo que Freud denominara "Untergang".

Por otra parte, si el inconsciente no es algo generado desde el interior sino que en su origen interviene de manera decisiva la intersubjetividad, el otro, entonces pueden faltar ciertas inscripciones, haber "huecos", ciertos deseos no haberse constituido, algo muy diferente de que el deseo siempre exista pero se halle reprimido por el conflicto intrapsíquico o la amenaza externa. Incluso, la fuerza del desear, no ya la temática de un deseo en particular, muestra variaciones importantes entre las personas en función de su forma de constitución y de las experiencias vitales sufridas.

INCONSCIENTE PERSONAL

El inconsciente personal, para Jung, contiene "recuerdos perdidos, ideas dolorosas que están reprimidas (es decir, olvidadas adrede), percepciones subliminales [...] y, finalmente, contenidos que aún no están listos para la consciencia"(SHARP, 1994, pag.106). La estructura básica del inconsciente personal lo constituye el complejo, que puede considerarse como la red de pensamientos, sentimientos y actitudes mantenidas por una idea nuclear o disposición central, pudiendo ser tan poderoso que cuando es activado funciona fuera del control del ego. No siempre los complejos son algo perjudicial, ya que hay complejos que puedan realzar la vida y contribuir al mejoramiento de la humanidad. Jung creía que muchos de los más grandes logros del mundo eran los productos de complejos que lo consumen todo.

La característica principal del inconsciente personal es que contenidos de éste, y específicamente los contenidos reprimidos, tienen la cualidad de que pueden volver a ser conscientes con el reconocimientos, de la persona, de la existencia de éstos. A estos materiales Jung los llama contenidos personales, por cuanto sus efectos o su aspecto parcial o su procedencia pueden demostrarse en nuestro pasado personal. Los contenidos personales serían partes integrantes de la personalidad, y que frente a su falta, la consciencia respondería con un sentimiento moral. "La inferioridad sentida moralmente demuestra que la porción carente es una cosa que, realmente en relación al sentimiento, no debería faltar" (JUNG, 1964, pag.64). La presencia de la sensación de inferioridad demuestra la necesidad de asimilar en el consciente ciertas partes del inconsciente. Este proceso de asimilación trae consigo la transferencia hacia la consciencia de los contenidos del inconsciente personal, por lo cual la persona amplía el área de su personalidad, en lo referente a la consciencia moral y la autocomprensión, ya que los contenidos traídos al consciente generalmente son contenidos desagradables que, por lo tanto, estaban reprimidos.

Jung creía que el inconsciente personal poseería una capacidad limitada, al igual que la existencia individual, por lo que sería posible un llamado agotamiento del inconscientes por el análisis haciendo el inventario de todos los contenidos inconscientes, el inconsciente ya no puede trabajar en formas distintas a las que trabaja el consciente. Jung plantea, asimismo, que "al anularse la represión, quedará inhibida la producción inconsciente por detenerse el descenso de los contenidos conscientes en el inconsciente"(JUNG, 1964,pag.52); esto es posible, como dice el autor, en una medida muy limitada, ya que el inconsciente se sigue manifestando por sus vías de expresión normales - los sueños y las fantasías - lo que demostraría la presencia de contenidos inconscientes que desbordarían lo meramente personal.

EL INCONSCIENTE COLECTIVO.

El inconsciente albergaría, también, todo contenido psíquico de carácter subliminal, el cual no ha alcanzado los límites de la consciencia. Junto a contenidos de la experiencia personal que nunca alcanzaron a ser percibidos pero fueron registrados, el inconsciente poseería dos tipos de procesos que no serían explicables a través de las adquisiciones personales: los instintos, los impulsos naturales y los contenidos que constituirían imágenes o adquisiciones de orden colectivo, predisposiciones compartidas por toda la gente y manifestado a sí mismo en la conducta, sin tener en cuenta la cultura. Estas imágenes se propagarían a lo largo del tiempo y e una forma universal, que surge gracias a una función psíquica natural. El inconsciente, por tanto, no sólo posee elementos de carácter personal, sino que también posee elementos de carácter impersonal o colectivos expresados en la forma de categorías heredadas o arquetipos, predisposiciones innatas que pueden producir realmente imágenes y conceptos poderosos. Entre los arquetipos importantes encontramos el poder, los de la relación con los miembros del sexo opuesto, los de creencia en algo más grande, la guía, la maternidad y la paternidad.

Es importante destacar que los arquetipos no son contenidos sino formas que, gracias a la experiencia individual repetida, son despertadas por los eventos con el mundo externo, ordenando las representaciones que "aseguran en todo individuo la similitud, y aún la igualdad, de la experiencia y de la creación imaginativa" (JUNG, 1991, pag.54).

En el estudio del inconsciente colectivo y el tratamiento de las afecciones psíquicas encontramos en Jung métodos basados en el concepto del arquetipo: por un lado, encontramos el estudio de la significación de los sueños, que no son considerados, como en la teoría freudiana, como satisfacción de los deseos de la libido, sino como mensajes el inconsciente que revelan el problema, tanto como la solución. Otro método, considerado por Jung uno de los más importantes, es el de la imaginación activa, en el cual el individuo une los materiales pasivos del inconsciente con influjos conscientes a través de alguna forma de autoexpresión, permitiendo la asimilación de contenidos inconscientes. Esta acción no se puede hacer, "por medio de un descenso a la esfera de los instintos, el cual sólo conduce a una inconsciencia incapaz de conocimiento o, peor aún, a un substituto intelectualista de los instintos" (JUNG, 1991, pag.155), sino que debe hacerse "a través de la integración de la imagen que significa ,y al mismo tiempo evoca, el instinto, aunque en una forma bastante diferente a la que se da en nivel biológico"(SHARP, 1994, pag.29). Este método tiene dos etapas: un sueño similar al que se realiza con los ojos abiertos, de naturaleza pasiva, y la participación consciente en las imágenes fantaseadas, de naturaleza crítica.

Muchos arquetipos deben satisfacerse, ya que constituyen poderosas necesidades humanas, cuya frustración provoca trastornos graves en la personalidad, ya que son instigaciones que vienen de nuestro interior. La falla en tomarlos en cuenta, como la falta de conocimiento o atención a fuerzas externas, los dotan con poder sobre nosotros, adueñándose del ego cuando no han sido satisfechos a través de la conducta. Generalmente, la religión y las tradiciones culturales han sido la expresión externa de los arquetipos, con distintos ritos y acciones que preparaban al individuo para enfrentarse a la fuerza de éstos de una manera integral; en nuestra cultura, la pérdida de estos baluartes ha dado lugar a la creación de variados "ismos" (comunismo, capitalismo), que creen borrar la supersticioso de las costumbres a partir de los supuestos racionales, pero que no entregan los elementos espirituales que permitan encarar al arquetipo de manera constructiva, haciendo caer a los individuos en la masa y en la consciencia social, dejándolos a merced del poder del inconsciente colectivo.

ADLER: El sentimiento de inferioridad



Fue alumno y posteriormente discípulo de Freud en Viena. Sin embargo, a partir de 1911 se separa de él y emprende investigaciones por su cuenta. Poco a poco fue elaborando una teoría psicoanalítica que se apartaba de algunas ideas freudianas sobre la personalidad.

Adler propone un concepto de personalidad donde se resalta el carácter social. Segun las tesis de Freud, la mente infantil es egoísta y la educación debe vencer esa tendencia, Adler al contrario, habla de un interés social que lo aleja del puro egoísmo. Parte del complejo de inferioridad que se produce en el niño cuando adquiere conciencia de desamparo y es dependiente de los mayores. Con el desarrollo de la personalidad, se trata de superar este complejo mediante la ambición de poder. Gracias a esta, desarrolla un deseo de superioridad que orienta su propio devenir. Este impulso lleva al individuo a emprender una lucha para asegurarse el éxito personal, económico y sexual. Freud criticó duramente la teoría adleriana.

JUNG: El inconsciente colectivo



Al igual que Adler, fue primeramente discípulo de Freud para abandonarlo después, en 1913, debido a ciertas discrepanciasdoctrinales. Sus principales teorías fueron:

- Crítica al pansexualismo freudiano, ya que no creís que todos los símbolos tuviesen origen sexual. Jung interpreta la libido como energía vital y no puramente placentera.

- Para él, el origen de la neurosis no provenía exclusivamente de los traumas de la infancia, sino que también aparecían neurosis como fruto de las relaciones entre un sujeto maduro y su realidad circundante.

- Las tendencias del inconsciente se dividen en dos grupos: introvertidas y extravertidas, según estén volcadas hacia el mundo exterior o hacia la subjetividad. El dominio de una u otra da como resultado un tipo distinto de personalidad. El introvertido: se caracteriza por su tendencia a la fantasía, por su capacidad de autodominio y por su afán de superación. El extrovertido: Predominan las tendencias placenteras y agresivas, trantando de alcanzar la satisfacción de esas tendencias mediante el éxito profesional y sexual.

- El inconsciente no está formado exclusivamente por recuerdos olvidados de la historia personal del individuo, sino que también incluye símbolos e imágenes comunes a toda la humanidad. Es lo que Jung considera el inconsciente colectivo o suprapersonal.

El inconsciente colectivo:

El inconsciente alberga todo contenido psíquico de carácter subliminal, el cual no ha alcanzado los límites de la consciencia. Junto a contenidos de la experiencia personal que nunca alcanzaron a ser percibidos pero fueron registrados, el inconsciente poseería dos tipos de procesos que no serían explicables a través de las adquisiciones personales: los instintos, los impulsos naturales y los contenidos que constituirían imágenes o adquisiciones de orden colectivo, predisposiciones compartidas por toda la gente y manifestado a sí mismo en la conducta, sin tener en cuenta la cultura. El inconsciente, por tanto, no sólo posee elementos de carácter personal, sino que también posee elementos de carácter impersonal o colectivos expresados en la forma de categorías heredadas o arquetipos, predisposiciones innatas que pueden producir realmente imágenes y conceptos poderosos. Entre los arquetipos importantes encontramos el poder, los de la relación con los miembros del sexo opuesto, los de creencia en algo más grande, la guía, la maternidad y la paternidad.

Muchos arquetipos deben satisfacerse, ya que constituyen poderosas necesidades humanas, cuya frustración provoca trastornos graves en la personalidad, ya que son instigaciones que vienen de nuestro interior. La falta en tomarlos en cuenta, como la falta de conocimiento o atención a fuerzas externas, los dotan con poder sobre nosotros, adueñándose del ego cuando no han sido satisfechos a través de la conducta. Generalmente, la religión y las tradiciones culturales han sido la expresión externa de los arquetipos, con distintos ritos y acciones que preparaban al individuo para enfrentarse a la fuerza de éstos de una manera integral; en nuestra cultura, la pérdida de estos baluartes ha dado lugar a la creación de variados "ismos" (comunismo, capitalismo), que creen borrar lo supersticioso de las costumbres a partir de los supuestos racionales, pero que no entregan los elementos espirituales que permitan encarar al arquetipo de manera constructiva, haciendo caer a los individuos en la masa y en la consciencia social, dejándolos a merced del poder del inconsciente colectivo.

El inconsciente personal:

El inconsciente personal, para Jung, contiene "recuerdos perdidos, ideas dolorosas que están reprimidas, percepciones subliminales ... y, finalmente, contenidos que aún no están listos para la consciencia". La estructura básica del inconsciente personal lo constituye el complejo, que puede considerarse como la red de pensamientos, sentimientos y actitudes mantenidas por una idea nuclear o disposición central, pudiendo ser tan poderoso que cuando es activado funciona fuera del control del ego. No siempre los complejos son algo perjudicial, ya que hay complejos que puedan realzar la vida y contribuir al mejoramiento de la humanidad. Jung creía que muchos de los más grandes logros del mundo eran los productos de complejos que lo consumen todo.

La característica principal del inconsciente personal es que contenidos de éste, y específicamente los contenidos reprimidos, tienen la cualidad de que pueden volver a ser conscientes con el reconocimientos, de la persona, de la existencia de éstos. Los contenidos personales serían partes integrantes de la personalidad, y que frente a su falta, la consciencia respondería con un sentimiento moral. La presencia de la sensación de inferioridad demuestra la necesidad de asimilar en el consciente ciertas partes del inconsciente. Este proceso de asimilación trae consigo la transferencia hacia la consciencia de los contenidos del inconsciente personal, por lo cual la persona amplía el área de su personalidad, en lo referente a la consciencia moral y la autocomprensión, ya que los contenidos traídos al consciente generalmente son contenidos desagradables que, por lo tanto, estaban reprimidos.

Jung creía que el inconsciente personal poseería una capacidad limitada, al igual que la existencia individual, por lo que sería posible un llamado agotamiento del inconscientes por el análisis haciendo el inventario de todos los contenidos inconscientes, el inconsciente ya no puede trabajar en formas distintas a las que trabaja el consciente. Jung plantea, asimismo, que "al anularse la represión, quedará inhibida la producción inconsciente por detenerse el descenso de los contenidos conscientes en el inconsciente.

FENÓMENOS RELACIONADOS CON EL INCONSCIENTE:


Los sueños:


Los sueños siempre han fascinado a los seres humanos. Estos han sido interpretados en todas las culturas como un fenómeno cargado de misterio, cuya génesis procedía de factores desconocidos. Sin embargo, la investigación científica ha ido clarificando y describiendo los procesos fisiológicos que se encuentran en ellos. La utilización del Electroencefalograma (EEG) permitió conocer las fases por las que pasa el sueño.

Hoy en día se distinguen dos grandes fases en el sueño: la REM (de la expresión inglesa Rapid Eyes Movements), caracterizada por rápidos y frecuentes movimientos oculares. Y la No-REM, la cual se subdivide en dos fases: sueño superficial y sueño profundo.

Cada una de ellas posee dos subfases.


Los seres humanos sólo soñamos durante la fase REM. Cuando nos dormimos entramos en un momento de presueño, que da lugar al inicio de la fase primera del sueño No-REM. Habitualmente se sucenden numéricamente las cuatro fases No-REM, entre las que van intercalándose, cada 60-90 minutos, fases del sueño paradójico. Es en esos periodos cuando los humanos soñamos. Por lo tanto podemos calcular estadísticamente que una persona normal sueña entre cuatro o cinco veces aproximadamente durante ocho horas de sueño. El hecho de no ser conscientes de nuestros sueños no quiere decir que cada noche no soñemos; lo que sucede es que sólo recordamos una parte de los sueños que se producen en nuestra vida.

Los sueños se caracterizan por la aparición de imágenes distorsionadas, y en muchas ocasiones absurdas, que sueles escenificar sucesos o acontecimientos. Los psicoanalistas creen que la sucesión de imágenes tienen algún significado. Freud comprobó que los sueños de sus pacientes tenían una estrescha relación con los recuerdos reprimidos. Afirma que es el inconsciente el que aparece en el sueño, aprovechando la debilidad en la vigilancia del YO. Aunque, puesto que este no ha perdido toda su fuerza represora, actúa sobre los contenidos del inconsciente, deformándolos para evitar que provoquen angustia o frustración. Según Freud, los mecanismos más importantes de esa transfomación son:

- Censura: Acción que ejerce el YO sobre los contenidos amenazadores del inconsciente. Según Freud adopta tres formas:

a) Omisión-atenuación: Se elimina o se atenúa parte de los recuerdos reprimidos que aparecen en el sueño.

b) Modificación-Insinuación: Con el fin de atenuar el contenido latente, se modifica éste o apenas se lo insinúa.

c) Desplazamiento: El énfasis del sueño no se centra sobre el contenido inconsciente de forma directa, sino más bien sobre algo trivial con lo que es relacionado.

- Condensación: Mecanismo que consiste en agrupar varios contenidos inconscientes en un solo objeto. Por ejemplo, las imágenes de personas conocidas aparecen con atributos que pertenecen a otros individuos.

- Simbolización: Consiste en evitar que los impulsos inconscientes se muestren en sí mismos. No aparecen directamente, sino bajo la forma de objetos o situaciones que los simbolizan, evitándose así la ansiedad.

Para interpretar un sueño es necesario descubrir los contenidos latentes que se expresan en él, desenmascarando las distorsiones de la censura. Parece ser que todas las personas soñamos con recuerdos, hechos, que nos ham sobrevenido durante la vigilia del día anterior. Al principio, Freud mantuvo que todos los sueños eran realizaciones de deseos inconscientes, incluso hasta las mismas pesadillas o sueños angustiosos. Afirmó que los sueños angustiosos provocaban placer, puesto que los deseos expresados en ellos eran masoquistas y mostraban un impulso de autocastigo por parte del sujeto. Finalmente, Freud acabó admitiendo la existencia de otros tipos de sueños distintos al libidinoso.


La interpretación de los sueños:


El análisis de los sueños permite una visión de las leyes estructurales y el modo de operar del inconsciente, confiriendo así la mejor preparación para el estudio de los procesos análogos: los síntomas neuróticos.

Los sueños pueden ser provocados por estímulos externos, estímulos somáticos interoceptivos o estímulos psíquicos.

Al interpretar un sueño deben tenerse en consideración los siguientes elementos del mismo:

Contenido manifiesto: las imágenes del sueño tal como se las recuerda al despertar.

Contenido latente: imágenes, deseos o pensamientos que constituyen su motivo verdadero y que intentan llegar al conciente.

Censura: expresión represora del yo al servicio del superyó.

Trabajo de sueño: elaboración psíquica que sufre el contenido latente antes de convertirse en contenido manifiesto.

Se puede decir que el sueño es siempre la tentativa de satisfacer alucinatoriamente un deseo inconciente reprimido; cuando éste es inmoral, debe sufrir una serie de transformaciones y cuando no lo es, se expresa libremente constituyendo los sueños de comodidad e infantiles.

Para poder pasar a través de la censura de la parte inconciente del yo y expresarse como contenido manifiesto sin provocar angustia, el contenido latente debe sufrir una elaboración que se denomina deformación del sueño, que consiste en una serie de mecanismos (8):

Dramatización o concretización: expresión de los pensamientos abstractos mediante imágenes concretas, sin preocuparse si la traducción es lógica o no.

Condensación: varios personajes o elementos del contenido latente se unen apareciendo en el contenido manifiesto como una sola persona, pero con las características condensadas de cada una de ellas.

Desdoblamiento o multiplicación: una persona o objeto del contenido latente corresponde a dos o más del contenido manifiesto y cada uno de los elementos puede estar indicando una cualidad.

Desplazamiento: una imagen del contenido manifiesto está sustituyendo a otra del contenido latente. También puede ocurrir que no sea la imagen lo que se ha desplazado sino una emoción determinada, sin cambiar de forma (proyección).

Inversión de la cronología: el contenido manifiesto presenta como imagen del sueño la imagen inmediata posterior a la que forma el contenido latente.

Representación por lo opuesto.

Representación por lo nimio: la representación del contenido latente aparece en el contenido manifiesto por sus detalles más insignificantes. Otra forma consiste en acentuar, en el contenido manifiesto, algo que en los pensamientos latentes tiene un valor secundario y en cambio, colocar el principal en segundo término.

Representación simbólica: cuando en diferentes sueños se observa que determinado elemento concreto del contenido manifiesto está relacionado, con cierta constancia, con un elemento reprimido del contenido latente, se denomina al primero como símbolo. Para que sea considerado como tal, lo simbolizado debe estar reprimido. Hay algunos que podrían llamarse universales, pero en general, su significado varía según la raza, la cultura y el tiempo.

En todos los sueños de los adultos intervienen dos factores: los pensamientos latentes (contenido) y los deseos inconcientes (energía). Se dice que la condición indispensable para que los pensamientos latentes puedan pasar al contenido manifiesto es que no sean inmorales, pero desde el punto de vista de la moral del sujeto, no del colectivo.

Una vez que se ha producido una cierta modificación, estos elementos pasan al preconciente. Este proceso se conoce con el nombre de elaboración secundaria, que consiste en perfeccionar el sueño desde el punto de vista conciente. Cuando los contenidos latentes se han modificado por los procesos primario y secundario, pueden atravesar la censura que los separa del conciente y es en ese momento cuando se transforman en contenido manifiesto.

En el contenido manifiesto aparecen elementos que proceden de vivencias del sujeto ocurridas en el día o días anteriores al sueño. Freud llamó a estos elementos restos diurnos.

Al interpretar los sueños, se procura descubrir la forma propia del superyó, viendo cuáles son los pensamientos rechazados por la censura del sueño, que sería la manifestación de esta instancia sobre el yo.

En el método freudiano de análisis de sueños, se demanda al paciente que dirija su atención sobre la idea de referencia de cada elemento del sueño, para observar claramente y comunicar al médico, sin excepción alguna, todo aquello que se le ocurra con respecto a ella, sin aplicar ninguna crítica. Si se puede conseguir que el sujeto renuncie a sus juicios sobre los contenidos y continúe tejiendo redes de asociaciones mientras sigue focalizado al tema dado, se obtendrá un material psíquico que enlazará claramente a una idea morbosa, se conectará con otras y constituirá un significado inteligible para el paciente.

Por la reacción ante el contenido manifiesto, los sueños pueden dividirse en tres categorías: los que poseen un sentido y que al mismo tiempo son comprensibles, no despertando extrañeza o asombro; otros sueños que, aunque presentan coherencia y sentido, nos causan extrañeza por no saber cómo incluir dicho sentido en nuestra vida psíquica y, por último, aquellos sueños que carecen de sentido y comprensibilidad y que se nos muestran incoherentes, embrollados y faltos de sentido.

Los sueños de los niños son simples y francas realizaciones de los deseos y tienen una directa conexión con la vida diurna, presentando la única transformación en el sentido que una idea en optativa es sustituída por una visión en el presente y cierta.

Los actos fallidos:

Los actos fallidos son actos cuya realización importa una falla evidente en algún mecanismo psíquico. Han sido agrupados, en general en siete tipos: orales, escritos, de falsa lectura y de falsa audición, olvido temporal, pérdidas y actos sintomáticos.

Son solamente trastornos temporales de una función que en otro momento puede ser perfecta o correctamente desarrollada; su falta de corrección es a veces conocida tan pronto como la atención se focaliza sobre ello. Los factores desencadenantes de los actos fallidos pueden ser fisiológicos o psicofisiológicos: en el primer caso puede tratarse de trastornos circulatorios o una indisposición y entre los psicofisiológicos se cuentan la excitación y la distracción.

Los actos fallidos son contagiosos y pueden ser provocados por sugestión. Presentan un sentido propio y, por lo tanto, tienen derecho a ser considerados como un acto psíquico completo, con su fin propio y como una manifestación de contenido y significación peculiares. Existen actos fallidos cuyo sentido es fácil de descubrir y otros no; en los primeros, la intención latente sustituye por completo a la manifiesta, mientras que en los otros tiene que conformarse con deformarla o modificarla, dando origen a creaciones mixtas que pueden resultan más o menos plenas de contenido.

Existe en el acto fallido una parte perturbadora (la intención latente) y la otra perturbada, y de la magnitud en que la primera afecte a la segunda depende que el acto fallido sea más o menos comprensible.

Las relaciones existentes entre el conocimiento conciente de la tendencia perturbadora con la perturbada pueden encasillarse en tres grupos: la tendencia perturbadora es conocida por el sujeto antes que se produzca el acto fallido; la tendencia perturbadora es reconocida, pero el individuo ignora que esté activa antes de la equivocación y, la tercera situación, es que el sujeto proteste contra la interpretación. Esto se debe al distinto grado de represión del contenido perturbador (latente), por lo que se puede decir que los actos fallidos son el producto de una transacción en que una de las intenciones se impone en la misma medida en que la otra fracasa.

Freud estableció tres grupos de hechos:

Equivocación oral y subgrupos: escritos, de lectura y de falsa audición.

Del olvido en relación con: nombres propios, palabras, propósitos o impresiones.

Actos de término erróneo: no encontrar un objeto necesitado o perder otro.

En el olvido de propósitos, una persona lo olvida porque mantiene una situación incómoda con una persona vinculada a su intención. En las equivocaciones orales, el proceso es similar a la mnemotécnica porque una palabra recuerda a la otra. Para la pérdida de objetos, habría un deseo inconciente de perderlos que logra manifestarse o una intención de realizar un sacrificio sustitutivo.

lunes, 27 de octubre de 2014

Existencialismo Humano

NOTA:antes de que leas este articulo, aclaro que mi intencion no es PERTURBAR tus creencias ni muchomenos tu realidad de forma forzada, CREE lo que quieras creer... GRACIAS


Todos los seres Humanos Llegan a un estado mental en el cual se preguntan, ¿porque existo?...
¿Realmente Tengo Un propósito?
Las personas Se plantean estas preguntas una y otra vez en diferentes formas sin ningún resultado que no sea Religioso O moral...
A mi parecer la respuesta Está más cerca de lo que la Humanidad realmente cree:
el ser humano existe por la misma razón por la que existen los demás seres vivos en el universo y es propósito es simplemente hacer parte del proceso de la vida, convivir con su entorno y generar lasos de amistad u odio entre otros seres vivos

USUALMENTE el ser humano se hace a la idea de que es especial y que es la máxima fuerza en toda la tierra y no es así...